Desarrollar en los participantes las competencias necesarias para diseñar instrumentos de evaluación, específicamente pruebas, que permitan medir aprendizajes significativos en la dimensión cognitiva de manera válida, confiable y pertinente para la toma de decisiones pedagógicas.
Desarrollar en docentes y profesionales de establecimientos educativos las herramientas neurocientíficas necesarias para fomentar una convivencia escolar segura, respetuosa y propicia para el desarrollo integral de todos los estudiantes.